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Reciclaje multimodal

Un nuevo proyecto europeo está desarrollando tecnologías de reciclaje mecánico, físico y químico para recuperar materiales auxiliares de un solo uso utilizados en la fabricación de composites. El objetivo es convertir residuos que hoy terminan en vertederos o incineración en nuevas materias primas para aplicaciones de alto valor en automoción, textiles técnicos y mobiliario urbano.

Reciclaje Multimodal

La industria de los materiales compuestos ha experimentado un fuerte crecimiento en sectores como el aeronáutico, ferroviario, naval o de energías renovables gracias a su capacidad para ofrecer soluciones ligeras, resistentes y duraderas. Sin embargo, este avance también ha generado un desafío ambiental creciente: la gestión de los residuos auxiliares de un solo uso empleados durante los procesos de fabricación.

Materiales como bolsas de vacío, películas separadoras y tejidos de absorción son fundamentales para garantizar la calidad de los composites, pero una vez utilizados suelen terminar en vertederos o incineración debido a la complejidad de su reciclaje. Ante este reto surge el proyecto IMPLICIT, una iniciativa que busca demostrar que estos residuos pueden convertirse en recursos valiosos para nuevas aplicaciones industriales.

Un enfoque multimodal para residuos difíciles de reciclar

IMPLICIT desarrolla una estrategia de reciclado multimodal que combina tecnologías mecánicas, físicas y químicas para recuperar materiales con la mayor pureza posible y facilitar su reutilización industrial. El proyecto se centra principalmente en residuos fabricados con polímeros termoplásticos como PA, PET, PE y PP.

Desde el punto de vista técnico, la iniciativa integra procesos de reciclado mecánico mediante trituración, separación y extrusión; reciclado físico basado en disolución selectiva; y tecnologías de reciclado químico como la solvólisis para eliminar resinas termoestables y recuperar monómeros y oligómeros de alto valor.

Además, el proyecto aborda desafíos como la heterogeneidad de los residuos y la contaminación por resinas mediante procesos avanzados de descontaminación, compounding y formulación de aditivos para mejorar las propiedades mecánicas de los materiales reciclados y garantizar su viabilidad industrial.

De residuo industrial a producto de alto valor

Uno de los pilares de IMPLICIT es la validación industrial de los materiales recuperados. Los residuos reciclados serán transformados en demostradores reales para evaluar su desempeño en diferentes aplicaciones industriales.

Aplicaciones previstas para los materiales recuperados 
AutomociónPiezas técnicas fabricadas con material reciclado.
Textil técnicoMultifilamentos obtenidos a partir de materiales recuperados.
Mobiliario urbanoPerfiles y componentes fabricados con materias primas recicladas.

Fuente: Proyecto IMPLICIT.

La iniciativa también contempla la generación de nuevas oportunidades de negocio asociadas al reciclaje avanzado y la fabricación sostenible, contribuyendo a fortalecer la competitividad industrial y ampliar el mercado de materiales reciclados de alto desempeño.

Una alianza entre industria, tecnología y economía circular

El proyecto reúne a ocho entidades que representan distintos eslabones de la cadena de valor del plástico y los materiales compuestos. Participan las empresas SoltecoBirziplastikFaperin e Industrias Alegre, junto con los centros tecnológicos AIMPLASEurecatTecnalia y Leartiker. Además, la iniciativa cuenta con el apoyo de AEMAC y Airbus como socio estratégico, aportando residuos reales procedentes de la fabricación aeronáutica.

Según Pau Manclús, el proyecto demuestra que es posible transformar residuos complejos en recursos útiles mediante la colaboración entre empresas, centros tecnológicos y asociaciones sectoriales, contribuyendo a cerrar el ciclo de vida de estos materiales y reducir el impacto ambiental de sectores clave.

Evaluar sostenibilidad más allá del reciclaje

El proyecto también incorporará herramientas de análisis de ciclo de vida (LCA) y coste de ciclo de vida (LCC) para evaluar el impacto ambiental, económico y funcional de las soluciones desarrolladas. Este enfoque permitirá respaldar la toma de decisiones con criterios de sostenibilidad y medir el verdadero potencial de las tecnologías implementadas.

Fuente: PLASTICO.COM