Los polímeros «vírgenes» carecen de toxicidad incluso tras el envejecimiento ambiental.

El proyecto, iniciado en 2016, buscaba contribuir a la selección de alternativas ambientalmente respetuosas en el referente a la composición química de los dichos polímeros y, para lograrlo, combinó la ecotoxicoloxía, la química ambiental y la ciencia de materiales, con el doble objetivo de, por una parte, seleccionar aditivos de utilidad para la industria que presenten menor impacto sobre el medio acuático de acuerdo la pruebas ecotoxicológicas con organismos marinos sensibles, y por otro lado, realizar una evaluación a priori del riesgo ambiental de bioplásticos alternativos de menor persistencia y toxicidad.
“La sinergia resultante permitió preparar materiales plásticos personalizados, diseñados con tecnología industrial pero en colaboración con los investigadores”, explica el catedrático Ricardo Beiras, líder de Ecotox y coordinador general de este proyecto. “De este modo pudimos diseñar plásticos constituidos por el mismo polímero ( polietileno, PVC, etc.) pero con distintos aditivos químicos, tanto comerciales como alternativos, y finalmente estudiar su toxicidad en medio acuático”, recalca Beiras, quien destaca que desde Ecotox se encargaron, sobre todo, de la puesta a punto de diferentes bioensayos marinos sensibles y estandarizados utilizados por el ICES. “Los resultados del proyecto conferirán ventajas competitivas a la industria española del plástico considerando la creciente demanda de estos nuevos tipos de plásticos ambientalmente inocuos la escala global”, recalca el investigador.
Después del estudio realizado, que se prolongó a lo largo de 36 meses, el equipo subraya que todos los materiales aditivados muestran cierta toxicidad, tanto usando aditivos químicos convencionales, como aditivos alternativos de origen natural, aunque para LDPE y PVC los alternativos reducen ligeramente la toxicidad. En el caso de los materiales estándar esta toxicidad está relacionada con su contenido en butil- hidroxi- tolueno (antioxidante) y triclosan.
Después del estudio realizado, que se prolongó a lo largo de 36 meses, el equipo subraya que todos los materiales aditivados muestran cierta toxicidad, tanto usando aditivos químicos convencionales, como aditivos alternativos de origen natural, aunque para LDPE y PVC los alternativos reducen ligeramente la toxicidad. En el caso de los materiales estándar esta toxicidad está relacionada con su contenido en butil- hidroxi- tolueno (antioxidante) y triclosan.
Fuente: Universidad Atlántico